APRENDIZAJE COOPERATIVO: El aula un espacio plural

Por. Brizeida Hernández Sánchez/Psicopedagoga

 

estudiar en grupoVigostky (1984), sostiene en su teoría que el conocimiento es un constructor social y que el proceso educativo es facilitado por la interacción y cooperación en un entorno social.  Cabero y Román, (2006) define aprendizaje colaborativo como un proceso de aprendizaje que enfatiza el esfuerzo cooperativo, estos pueden ser grupo entre los docentes,  estudiantes, familias, comunidad.

 

Como lo expresa @ftsaez el aula es un espacio plural, es decir una experiencia enriquecida por el medio social, nuestra tarea docente tiene que tener un acercamiento al mundo dentro de la escuela;  hacia fuera de la escuela y hacia dentro del aula,  de la mano de la familia, comunidad y todos los actores sociales.

 

Hay que promover vías eficaces para socialización que aporten realismo, verdad, flexibilidad y contextualización, la participación activa y la interacción son parte fundamental en el proceso educativo para los estudiantes y profesores, esto se logra con con diálogo activo entre toda la comunidad compartiendo sus ideas e información y buenas prácticas.

El  trabajo cooperativo  en el aula  nos permite crecer como equipo,  con actividades amenas y divertidas todas vinculadas al currículum que buscan fomentar  el sabe y conocer, entre las ideas que practicamos están el teatro educativo, experimentos musicales, bailes folklóricos, entrevistas, actividades para fomentar el arte, murales ecológicos, los debates, las elecciones democráticas en aula entre otras.

 

Es importante resaltar que tanto el trabajo individualizado como el trabajo colaborativo, son dos estructuras con objetivos específicos que buscan ambas el aprendizaje permanente, emplear el trabajo cooperativo como el trabajo individualizado son acciones propias del aula y sus beneficios se ven reflejado en cada estudiante. Como docente es necesario provechar.

 

El trabajo cooperativo que realizamos en aula se puede mejorar con más práctica, con más planificación, más reflexión e incrementar más el compañerismo, la conciencia colectiva de todos los actores (estudiantes, familia, docentes y comunidad).

También, el uso de las tecnologías permite  abrir más las puertas del aula para que ese aprendizaje se extienda más allá de la escuela y se convierta en prácticas cotidianas con altos sentidos de autonomía.  Es necesario tomar conciencia de la amplia diversidad nuestros estudiantes, los recursos existentes y conocer las necesidades para darle respuestas desde metodologías colaborativas es la meta de una comunidad abierta y social.

 

Para un docente ver el crecimiento y competencias de los estudiantes es la más valiosa recompensa, es ganar autonomía para la vida, la planificación, organización y los valores como responsabilidad, respeto a las diferencias, trabajo son verdaderos tesoros que buscamos todos los días.