Nuevos tiempos, nuevos maestros  profesión atractiva

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La docencia es una profesión de alto nivel y su calidad depende de la escuela. Una escuela que aspira tener  docentes apasionados por su profesión, competentes y bien formados y en permanente renovación (en re-dados). La docencia es, sin duda, un trabajo vocacional, en el que contribuye significativamente  a la sociedad; su transcendental  importancia radica en  que los educadores aportar bienestar y progreso social al país.  Los maestros crean nuevas formas de pedagogía, innovan construyen nuevos conocimientos. Seguimos aprendiendo juntos en estos nuevos tiempos y apoyados de las nuevas tecnologías. Hay que cambiar nuestro imaginario profesional y despertar el orgullo docente, una profesión con identidad fuerte.

Ser maestro es la mejor profesión del mundo,  hoy tenemos que trabajar por desarrollar creatividad, imaginación, sentido común y  alegría de aprender. Los profesores estamos llamados a descubir  oportunidad de aprender,  darnos la libertad de sorprendernos y sonreír por sus respuestas, así como de eliminar la discriminación, la inequidad y sobre todo las etiquetas de tal forma que maestros entre maestros seamos capaces de  crear espacios de diálogo y concordia en esta sociedad del conocimiento.

A través de multitud de historias y experiencias vividas en la escuela, nos hacen expertos observadores del proceso, eso  nos lleva a reflexionar sobre la excelencia educativa: tenemos que aprender juntos (maestro- alumnado; alumnado profesor), el conocimiento tiene que tener sentido y estar planificados en la realidad del entorno. Y, sobre todo, recalcar que hay que desarrollar una cultura para fomentar el espíritu crítico y el aprendizaje colaborativo.

Para ello, la educación continua en el profesorado es una máxima y permitirle recuperar su vocación inicial, aquella por la decidimos ser docentes. El cambio, en definitiva, empieza en las escuelas, atreviéndose  a educar de una manera diferente, a crear nuevas formas de pedagogía más enriquecedora, más innovadora, más estimulante, pero sin perder de vista el currículum que responda a las nuevas competencias.

El aprendizaje nunca ha sido tan importante como ahora expresó Joseph Stiflitz, Premio Nobel de Economía. Vivimos en la learnig explosión como lo sustenta Murdoch y Miller, el aprendizaje mismo es el medio más dramático para el cambio. “Los nuevo pobres serán aquellos que no puedan o no quieran aprender” afirmó Doug Ross. La escuela tiene la función de ser trampolín que eleve a las nuevas  generaciones y la red de seguridad que los protege.

Hay que aprovechar los conocimientos que proceden de las ciencias, de la tecnología, de las humanidades, para que la escuela alcance el éxito. Todo lo anterior, se resumen en la importancia de una educación colaborativa, de las comunidades de aprendizaje, la necesidad de trabajar en base a proyectos, el contacto con otras escuelas, una escuela abierta a la sociedad y que aproveche sus  recursos. En fin una escuela inclusiva, atractiva, que inspire. Con docentes  los lleven a situaciones de aprendizaje en la que el alumnado no estudie para aprobar, sino para resolver alguna demanda del ambiente, con una educación más cercana al estudiante y convierta en una escuela que aprende.

Más información: http://www.investigayeduca.com/